“El Niño” y las energías limpias en Costa Rica

El fenómeno climático de ‘El Niño’ ha forzado a Costa Rica a reconsiderar su fuerte dependencia de las energías renovables, particularmente la hidroeléctrica. El país, que se ha ganado una reputación positiva por generar casi el 100% de su electricidad a partir de fuentes limpias, enfrenta una severa reducción en las lluvias y alteraciones en los patrones de viento. Estas condiciones han llevado al gobierno a invertir en importaciones de electricidad basada en hidrocarburos y en combustibles fósiles para sus plantas térmicas, a un costo calculado de 145 millones de dólares.

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Este cambio podría afectar la imagen de Costa Rica como líder en sostenibilidad y energías renovables, y alejarlo de sus ambiciosas metas de generación energética. Aunque el país aún tiene una matriz de energía eléctrica considerablemente limpia, con proyecciones de mantener un 93% de fuentes renovables para este año, los desafíos climáticos y el aumento de la demanda eléctrica están presionando a las autoridades a buscar alternativas más resilientes y diversificadas.

Dentro del gobierno y en el contexto nacional, estarían surgiendo voces que sugieren abrirse a la posibilidad de explorar fuentes de gas natural como una forma de adaptación a la variabilidad climática y satisfacer la creciente demanda de energía. Este enfoque, sin embargo, podría chocar con la estrategia a largo plazo del país de enfocarse en fuentes de energía más sostenibles.

El impacto de ‘El Niño’ pone de relieve la urgencia de desarrollar estrategias más resilientes y adaptativas, no solo para Costa Rica sino para cualquier nación que busque depender en gran medida de fuentes de energía sensible al clima.

(con información de El País)